Archivo categoría Cocaina

La estimulación con luz láser puede combatir la adicción a la cocaína

Fuente: http://www.lavanguardia.com/salud/20130404/54370910398/laser-adiccion-cocaina.html

Científicos logran erradicar la dependencia en ratas, pero también convertirlas en adictas compulsivas

Londres. (EFE).- La estimulación de una parte del cerebro con luz láser puede combatir la adicción a la cocaína, según una investigación científica llevada a cabo con ratas publicada hoy en la revista británica Nature.

El estudio fue llevado a cabo por el Instituto Nacional de Salud estadounidense (NIH, por sus siglas en inglés) en colaboración con el Centro de Investigación Ernest Gallo de la Universidad de San Francisco (UCSF).

Los científicos implicados en el proyecto demostraron que con la luz láser pueden erradicar la adicción en ratas pero también provocar la situación contraria, es decir, convertir a ratas “limpias” en adictas compulsivas a la cocaína.

“Cuando proyectamos la luz láser en la región del córtex prefrontal, la búsqueda compulsiva de cocaína desaparece”, afirmó el científico del INH Antonello Bonci.

Según la investigación, el papel del córtex prefrontal en la adicción compulsiva a la cocaína es crucial y sugiere una nueva terapia que se podría probar inmediatamente sobre seres humanos.

No obstante, el tratamiento aplicado sobre personas no utilizaría la luz láser sino que probablemente consistiría en estimular electromagnéticamente la parte externa del cerebro con una técnica bautizada como estimulación magnética transcraneal (TMS).

Una de las señas de identidad de la adicción a la cocaína es la pérdida de la capacidad para dejar de consumir la droga pese a ser consciente de que nos está destruyendo la vida, apunta el estudio.

“Lo que hace esta nueva investigación tan prometedora es que el director del estudio, Billy Chen, y sus colegas trabajaron con un modelo de animal que imita este tipo de adicción compulsiva a la cocaína“, subrayó Bonci.

Los análisis electrofisiológicos de las ratas adictas indicaron una baja actividad en el cortex prefrontal (una región del cerebro fundamental para el control de los impulsos, la toma de decisiones y la flexibilidad de la conducta).

Otros estudios que fotografiaron el cerebro humano mostraron el mismo patrón de baja actividad en esta región cerebral en personas que sufren de adicción a la cocaína.

Para comprobar si la alteración de la actividad en esta región cerebral tenía algún impacto sobre la adicción, Chen y su equipo utilizaron una técnica llamada optogenética para estimular y anular esta actividad a través de luz láser.

Tomaron proteínas fotosensibles llamadas rodopsinas y se valieron de la ingeniería genética para insertarlas en las neuronas del córtex prefrontal de las ratas, de tal manera que la luz láser activara y desactivara las células nerviosas.

Si se estimulaban, la conducta compulsiva desaparecía, mientras que anulando su actividad se convertía a una rata “limpia” en una adicta a la droga, según la investigación.

,

No hay Comentarios

Modificar las actitudes para superar una drogadicción

Fuente: Diario Médico

Responsibilizar al paciente adicto del éxito de su tratamiento sin culpabilizarle por su enfermedad, modificar sus actitudes y hacerle comprender que no debe volver a consumir tóxicos, es la línea de actuación del Centro Terapéutico Marenostrum, en Mollet del Vallés, Barcelona. Allí ingresan desde hace casi 30 años pacientes con dependencia a sustancias psicoactivas que son tratados por un equipo multidisciplinar de psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y monitores. Éstos se ocupan de  abordar la enfermedad multicausal en función de las características de cada paciente y de su patrón de consumo. El 80 por ciento de los pacientes que ingresan reciben el alta. A los tres años, el 56 por ciento continúa sin consumir.

Según ha explicado a DM Fidel Riba, director médico del centro -cuya apariencia y distribución es como un hotel-, la mayoría de los pacientes ingresan obligados por sus familias, para las que la adicción es una situación insostenible. “El tratamiento empieza con una evaluación médica, un análisis físico y del historial médico y según la historia adictiva calculamos la medicación para evitar el síndrome de abstinencia y facilitar la inserción inmediata del paciente en la terapia”.

Sin embargo, según Riba, la farmacopea, basada en el método Minnesota, sólo está dirigida a reducir el malestar físico. Para conseguir la curación de la drogadicción lo verdaderamente eficaz son las terapias grupales cognitivo-conductuales. “Con éstas se pretende que el paciente adquiera  conciencia de la enfermedad, que entienda dónde está por culpa del tóxico, y qué puede perder. A partir de ahí se le insta a que empiece a mirar hacia el futuro con esperanza, con ganas y con la posibilidad de salir de la enfermedad”.

Con la terapia se ayuda a que el paciente se conozca a sí mismo, que adquiera habilidades perdidas y que identifique cuáles son los factores de riesgo o las situaciones que utiliza para justificar el consumo. En definitiva, se trata de aprender actitudes y formas de actuación diferentes. “Son enfermedades con 10 ó 15 años de evolución, así que cuesta modificar las automatizaciones de la conducta”. Ingreso y tratamiento La duración habitual del ingreso es de unas 8 ó 10 semanas, que se divide en tres fases: quince días en los que se intenta que el paciente se habitúe al nuevo entorno y entienda que sufre una patología crónica que debe tratarse.

En la segunda hay que centrarse en la enfermedad, y en la tercera fase se prepara el alta. Además de asistir a la terapia grupal, los pacientes también pueden realizar ejercicio, pasear, participar en cine forum, en talleres de expresión emocional y de lectura, así como terapias familiares y de pareja. Otros programas se realizan de forma ambulatoria o con ingresos más cortos y visitas al hospital de día.

Al alta, los pacientes regresan cada tarde a la terapia durante 2 ó 3 años. “Los que provienen del resto de España son derivados a nuestros centros de referencia -en Madrid, Valencia y Bilbao-” o a otras entidades que continúen con el trabajo realizado. Una prueba del compromiso de los pacientes con el programa es que muchos, tras un periodo de 3 ó 4 años de abstinencia, se han formado para poder impartir la rehabilitación.

“El tratamiento es estándar, pero intentamos atender a las necesidades  individuales, especialmente al alta, apoyándoles y protegiéndoles con consignas y pautas de tratamiento que les permitan seguir adelante”.

PROYECTO DE ALTAS TUTELADAS

Tras la primera fase de ingreso algunos pacientes serán derivados al Proyecto de Altas Tuteladas, dirigido a aquéllos que necesitan una protección más elevada, ya que “el hecho de volver a su hábitat habitual les provocará un aumento de la  probabilidad de recaídas”, dice Fidel Riba, director médico del Centro Marenostrum. Puesto que el paciente adicto cada vez es más precoz, muchas de las habilidades que se adquirirían con el desarrollo normal no se instauran, por lo que el programa busca trabajar las diferentes áreas de actuación de desarrollo personal, apoyado en los recursos necesarios y dar soporte al equipo terapéutico en el seguimiento. Tras el ingreso obligatorio los pacientes pueden pasar a la casa de convivencia o a los pisos tutelados o autónomos: “Esto ayuda a aumentar su autonomía. En jóvenes, por ejemplo, les ayudamos en la reinserción al mundo académico, y en otros pacientes se trabaja el incremento de las habilidades higiénicas y personales…”. El objetivo final es apoyar y trabajar para facilitar la reinserción y recuperación del paciente.

No hay Comentarios

Mezclas mortales

Dos jóvenes mueren por consumir diversas drogas en una “rave” en Getafe

J.M. Cencillo / La Vanguardia

Fuente: Ana Macpherson, La Vanguardia

La muerte de dos jóvenes en los alrededores de Getafe al día siguiente de tomar enormes cantidades de diversas drogas durante una rave es algo extraordinario. En Catalunya recuerdan dos muertes semejantes hace diez años. “Extraordinario e imposible de controlar”, aclara Joan Colom, responsable de drogodependencias del Departament de Salut. “El drama es que no hay consumo de droga sin riesgo”.

Según los datos que va recogiendo la policía, habían consumido cocaína, speed (anfetamina), alcohol y una soprendente presencia de estramonio, la vieja belladona, capaz de añadir algún viaje a la experiencia. Es probable que sufrieran un golpe de calor. Es una reacción posible: la temperatura sube mucho por un fallo de la termorregulación. Luego fallan los riñones, el hígado y, al final, el corazón. La policía está a la espera de la investigación forense.

“El éxtasis, la droga más usada en la noche y en estas celebraciones musicales, las raves,tiene dos grandes efectos”, detalla el doctor Colom. “Uno muy grave y excepcional que es ese golpe de calor; tardas quizá una hora, pero te mueres; el otro, el más frecuente, provoca crisis de ansiedad o de pánico, palpitaciones, mareos, problemas de visión y acaban en el hospital. Por suerte se recuperan bien”, señala el experto del Departament de Salut. “Por eso hace tiempo que insistimos en que las discotecas deberían tener zonas chill out”,porque ese sufrimiento se pasa con aire fresco, descansando, parando los estímulos.

Pero las mezclas son menos previsibles. No hay manera de saber qué se suma y cuál podría ser su efecto.

A los dos chicos muertos en Getafe los encontraron a cierta distancia de la fiesta (que se celebró el sábado en un edificio medio derruido, una finca abandonada de La Aldehuela en el barrio de Perales del Río de Getafe) al día siguiente. Unos paseantes se tropezaron con uno de ellos con mal aspecto, pero les dijo que lo dejaran en paz. Al volver por el mismo camino, el domingo a las seis de la tarde, ya lo encontraron muerto. A la otra víctima de las mezclas la encontraron agentes del Seprona sobre las nueve y media de la noche, a cuatro kilómetros de la fiesta. En medio de estos avisos, la policía tuvo noticia, según Europa Press, de otro joven asistente a dicha rave,ÁlvaroL. G., de 20 años. Estaba ingresado en estado grave en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Getafe. Unos amigos lo llevaron al centro sanitario al ver su situación el domingo por la mañana. Los análisis revelaron que había consumido gran cantidad de droga y estramonio y no encontraron restos de otros estupefacientes, a pesar de que sus amigos aseguraban que había tomado speed. El joven creía que en la fiesta “alguien le había echado algo en la bebida”.

Mientras, en Magaluf (Mallorca) se vende en la calle (según mostró en un reportaje de TV3) alcohol para inhalar. Tres euros la dosis. Una versión barata del oxy-shot (oxígeno con alcohol) con algún tipo de alcohol coloreado en un tubito. Podría ser alcohol de uso industrial o de farmacia, “pero inhalarlo es lo más cercano a inyectárselo en vena”, explica el doctor Colom. “Llega a toda velocidad al cerebro y producirá probablemente una embriaguez inmediata, porque el alcohol no ha pasado por el hígado”.

, , , , , , ,

4 Comentarios

Los adictos a la cocaína presentan anomalías cerebrales vinculadas al comportamiento compulsivo

Investigadores de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) han identificado anomalías cerebrales en los consumidores de cocaína, algo que se asocia al comportamiento compulsivo característico de los adictos a esta sustancia. Según se desprende del trabajo, los escáneres cerebrales efectuados indican una «fuerte disminución de la materia gris» que afecta a la toma de decisiones, la memoria y la atención.

Karen Ersche, principal investigadora del estudio, publicado en la revista «Brain», descubrió que cuanto más tiempo lleva un individuo consumiendo, mayor es su déficit de atención, y su recurso a la droga tiene carácter más compulsivo.

Para realizar el trabajo, los investigadores escanearon los cerebros de 60 adictos y los comparó con los de 60 que no tenían historial de consumo de drogas e identificó «importantes anomalías». En concreto descubrió una reducción de la masa gris en la corteza orbitofrontal, área involucrada en la toma de decisiones y el cumplimiento de objetivos.

Entre las otras áreas afectadas por el consumo de cocaína está la ínsula, que cumple un importante papel en el aprendizaje y en la sensación de anhelo, así como el cíngulo, responsable de los procesos emocionales y de la atención. Por el contrario se observó en esos individuos una hipertrofia del núcleo cordato, zona profunda del cerebro asociada al prosamiento de estímulos como las recompensas así como a los movimientos.

,

7 Comentarios

Adicciones, en alza y con tratamiento

Fuente: Las Provincias

Fidel Riba Barrés*. La OMS define a la adicción como un trastorno mental que altera la conducta. Se trata de una enfermedad crónica, que no se cura pero que tiene tratamiento. En sus fases más iniciales no da síntomas que permitan detectarla, estaríamos ante lo que llamamos la fase silente de la enfermedad. Con el tiempo la misma empezará a manifestarse clínicamente.
Según la encuesta estatal sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias (ESTUDES) 1994 – 2006, los primeros contactos con los tóxicos se inician a edades tempranas, entre los 13 y los 15 años. A estas edades nos encontramos que el cerebro así como los distintos órganos, están en pleno desarrollo, con lo que empeoran las consecuencias del consumo.
Este es el caso de Mónica que ingresó en Marenostrum con 43 años para tratar su dependencia a alcohol y cocaína. Empezó consumiendo alcohol con 17 años, los fines de semana al principio, con algún porro ocasional. Los consumos fueron aumentando en frecuencia e intensidad y con 25 años consumía también cocaína. Existen unas señales de alarma que nos tienen que hacer pensar en la posibilidad de consumo como son: los cambios de conducta, el aislamiento social, estado depresivo, la fatiga, el descuido de la apariencia personal, la hostilidad, el deterioro de las relaciones con los familiares y amigos, la pérdida de interés de actividades que antes te gustaban, cambios en el ritmo de sueño.
En el caso de Mónica, las relaciones con su esposo e hijos cada vez iban a peor, fue despedida de su trabajo por las ausencias repetidas y el bajo rendimiento. Empezó a descuidar su aspecto físico, su familia y hogar. Su hijo menor de 11 años la encontró inconsciente en casa, con una herida en la cabeza, al volver de la escuela. Fue el detonante que sirvió para que Mónica pidiese ayuda.
Como enfermedad, la misma deberá ser tratada por especialistas en drogodependencias. El objetivo último del tratamiento será conseguir la abstinencia a cualquier tipo de tóxico aprendiendo a vivir bien sin consumir.
De todos los tratamientos existentes, el que mejores resultados está consiguiendo es el que combina el tratamiento farmacológico con el tratamiento psicoterapéutico a través de la terapia de grupo.
Este es el tratamiento usado en Marenostrum centro terapéutico, fundamentando en el modelo Minnesota, en el que las terapias son de tipo cognitivo conductual, utilizando la confrontación y acogida del paciente. Las mismas se complementan con terapias de manejo de contingencias y de prevención de recaídas.
La familia del paciente debe de participar en el proceso terapéutico, ya que con ello se consigue fortalecer el tratamiento. Se realizan terapias de familia y de pareja que facilita la comprensión de la enfermedad y la adquisición de una serie de habilidades y herramientas, útiles en el proceso de recuperación del enfermo.
El conocimiento cada vez mayor de la enfermedad, ha permitido ir mejorando los resultados de los tratamientos, consiguiendo en la actualidad porcentajes de abstinencia del 82% al finalizar el tratamiento.
Actualmente Mónica ha recuperado totalmente la vida familiar es feliz en su nuevo trabajo vuelve a ser la persona dinámica y comprometida que había sido. Consciente que su enfermedad es para siempre, sigue acudiendo de manera periódica a las terapias de grupo, por que sabe que esta es su medicina.
*Director médico
www.centromarenostrum.org

, ,

2 Comentarios

Desciende el consumo de cocaína en España por primera vez en 15 años

FUENTE: El Pais

Leire Pajín estrena su cartera ministerial con una buena noticia: El consumo de cocaína ha descendido por primera vez en 15 años entre la población adulta española. La titular de Sanidad, Política Social e Igualdad lo ha desvelado este miércoles en un acto conmemorativo del 25 aniversario del Plan Nacional sobre Drogas al que también ha asistido el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

La ministra ha adelantado los datos de la última encuesta domiciliaria (realizada a 30.000 personas) sobre alcohol y otras drogas del periodo 2009-2010, según los cuales el consumo de cocaína se sitúa en un 2,6% entre la población de entre 15 y 64 años, casi medio punto menos respecto a la encuesta anterior, del año 2007. “Es la primera vez en 15 años que se ha producido una tendencia al descenso en el consumo entre la población adulta”, ha recalcado.

Desde el Ministerio de Sanidad recuerdan que en la encuesta realizada en el periodo 2008-2009 entre jóvenes de 14 a 18 años ya se había detectado un descenso en el consumo de cocaína de más de tres puntos porcentuales. “La tendencia descendente ya se había iniciado entre los adolescentes, y ahora se extiende a la población adulta”, asegura una portavoz del ministerio.

“No podemos bajar la guardia”

Leire Pajín ha matizado que a pesar de este buen dato no pueden “bajar la guardia” y sí estar atentos ante las nuevas drogas de diseño. La ministra ha desgranado además la red asistencial con que cuenta el Plan Nacional sobre Drogas, “cerca de 500 centros ambulatorios, 50 unidades de desintoxicación hospitalaria, 130 comunidades terapéuticas y más de 2.700 puntos de dispensación de metadona”, además de planes de programas de prevención.

El vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha destacado el descenso en el número de muertes por las drogas contabilizadas por su departamento, que indican que en los últimos 10 años la cifra de fallecidos ha bajado de 302 a nueve. En 1984 perdieron la vida a causa de la heroína 174 personas, y el pasado año los muertos fueron seis.

Ambos miembros del Gobierno alabaron y recordaron al ex ministro Ernest Lluch, asesinado por ETA, ya que fue él quien puso en marcha el Plan Nacional sobre Drogas cuando era titular de Sanidad y Consumo.

,

No hay Comentarios

La droga es cosa de hombres

En los años sesenta un brandy se popularizó en España, afirmando que su consumo era “cosa de hombres”. Cinco décadas después, se puede afirmar que no sólo es “cosa de hombres” el consumo de alcohol, sino también el consumo de otras clases de drogas, especialmente la cocaína. Concretamente tres de cada cuatro adictos a estas sustancias son varones. Esta es una de las conclusiones de un estudio que ha realizado el Centro Terapéutico Marenostrum, de Mollet, especializado en el tratamiento de adicciones. El estudio se ha realizado a partir de los pacientes tratados entre los años 2000 y 2008. De los 1.419 pacientes, 1.056 eran hombres y sólo 363 mujeres.

LA PRINCIPAL DROGA

El estudio desvela que la principal droga en nuestro país, la que más problemas plantea, sigue siendo el alcohol, pese a que en los últimos años está de baja. Si en el 2000, el 50% de los tratados lo eran en relación a esta sustancia, en el 2008, el alcoholismo era el problema sólo de un 36% de los tratados. Por el contrario, durante estos años ha aumentado el número de personas a las cuales lo que ha deteriorado su vida pesonal o familiar ha sido el consumo de cocaína. La cocaína ha pasado del 18,5% al 33,9% de los pacientes, las benzodiacepinas han aumentado del 11,8% al 21% y el consumo de cannabis ha pasado del 8 al 14%.

El estudio de la clínica Marenostrum ha constatado que existe una diferencia en el consumo en función del sexo. Así, entre los hombres, las drogas predominantes son el alcohol y la cocaína, mientras que en las mujeres es el alcohol junto a las benzodiacepinas.

Existen además tendencias predominantes de consumo en función de las franjas de edad. La edad en que el centro terapéutico registra más ingresos está entre los 30 y 39 años, pero los adictos se sitúan en todas las franjas, desde los 19 a los 70 años. La razón del ingreso tan tardío, cuando ya se llevan varios aós de consumo, es que la drogodependencia es una enfermedad que presenta un período de latencia en el que no existen manifestaciones clínicas o si las hay son mínimas, Se tardan varios años en generarse la adicción y luego algunos más, en que la adicción, acarrea a las personas preoblemas en los ámbitos profesionales, personales, sociales.

“Y muchos de ellos – explica Fidel Riba, director médico de Marenostrum – no llegan aquí hasta que los empujan sus familias”.

La droga predominante hasta los 19 años en las mujeres es el cannabis y el alcohol, mientras que los hombres hasta esta edad, consumen drogas de síntesis, alcohol y cocaína. A partir de los 50 años, disminuye el consumo de cocaína y aumenta el alcohol. Entre los 30 y 49 años, los hombres combinan el consumo de cocaína y alcohol, mientras que las mujeres el de alcohol y sedantes.

La adicción también se relaciona en el estudio con el perfil profesional. En el caso de los hombres, el 21% de los tratados en el centro es personal directivo de empresas y administraciones públicas y otro 19% trabajadores de servicios de ámbitos como la restauración, la atención a la persona o el comercio. En el caso de las mujeres, el perfil dominante (23%) es el de las amas de casa, seguido de los técnicos profesionales (21%).

El perfil del drogodependiente, explica el director médico de Marenostrum, es cambiante con el tiempo, así que se ha detectado que los inicios del consumo “son cada vez más tempranos” y que el policonsumo ha sustituido al consumo de una sola sustancia. “El inicio del consumo – advierte el Dr. Riba – se ha situado ya en los 13 ó 14 años y eso dificulta cada vez más el tratamiento”.

No existen, por el momento, datos que señalen una relación entre la crisis económica y un incremento en el consumo de las sustancias estupefacientes. “Esto lo sabremos dentro de unos años”, señala el Dr. Riba. “Los efectos son por ahora silentes, pero la crisis podrá ser la justificación para que muchos empiecen a consumir o incrementen sus consumos”, advierte.

MÉTODO SIN SUSTITUTIVOS

Cuando los enfermos llegan a la clínica de Mollet, ya llevan varios años de consumo a sus espaldas y muchos de ellos también algunos intentos fallidos de recuperación. El tratamiento de Marenostrum dura unas 8 semanas y se caracteriza, en relación a otros, en que no se utiliza ninguna clase de medicación sustitutiva a las drogas siendo la terapia de grupo de tipo cognitivo conductual, el eje vertebral del tratamiento. Otra característica diferencial del tratamiento es la condición de expacientes que ostentan terapeutas.

“Un adicto – explica el director de Marenostrum – lo primero que tiene que asumir es que está enfermo”. Así, tras un periodo inicial de desintoxicación se empieza un proceso de deshabituación y otro posterior de rehabilitación. Finalmente, y como última fase, está su reinserción social. “La adicción a las drogas es una enfermedad crónica, con recaídas, que no se cura, pero que tiene tratamiento. El enfermo aprenderá a vivir sin drogas y a vivir bien”, explica Riba. Tras su paso por la clínica, los pacientes realizan un seguimiento con la finalidad de disminuir el riesgo de una recaída. En el transcurso de los años, la mayoría de ellos consiguen este objetivo.

, ,

2 Comentarios

Los menores aprenden a temer las drogas

Fuente: El Pais

Baja el consumo de hachís y cocaína entre los escolares por primera vez tras 12 años de encuestas

Los adolescentes (de 14 a 18 años) son más reacios que sus predecesores en los centros escolares a consumir alcohol, tabaco, hachís o cocaína. Así, al menos, se deduce de la última Encuesta Escolar, elaborada en 2006 entre 26.454 chicos y chicas alumnos de 577 centros públicos y privados de toda España. Los datos muestran que, por primera vez desde que se hace esta encuesta, en 1994, la proporción de consumidores de hachís y cocaína baja, y que se confirma la caída del tabaco y el alcohol (las cuatro drogas más habituales).

En concreto, la proporción de estudiantes entre 14 y 18 años que había fumado hachís en los 30 días anteriores a la encuesta pasó del 25,1% al 20,1% entre 2004 y 2006 (la cifra no había sido tan baja desde 1998); los de cocaína pasaron del 3,8% al 2,3%, la menor desde 1996; la de tabaco ya está en el 14,8% (era el 21,6% en 1994) y el alcohol -la droga más consumida- ha bajado hasta el 58% (en 1994 era el 74,1%).

“No hay que ponerse optimista”, dijo ayer la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, “pero indica que vamos en el buen camino”. Menos prudente, el director de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, Ignacio Calderón, mostró su “enorme satisfacción”. Ambos coincidieron en que “hay que seguir trabajando”.

El cambio no se debe a una sola medida, afirman los expertos consultados. Pero hay tres factores que Moya destaca: que cuando un chaval va a encender un porro o tomarse una raya de cocaína tiene más claro que tiene efectos perjudiciales para su salud, y no sólo a largo plazo. Moya cree que haber pasado la responsabilidad de la política contra las drogas del Ministerio del Interior al de Sanidad ha tenido un claro efecto en esta percepción. Ello, sin menospreciar las medidas policiales -como la vigilancia cerca de los lugares de ocio y los institutos- que hacen que, por primera vez, los jóvenes afirmen que les cuesta más comprar drogas. Y hay un tercer factor, en apariencia contradictorio: cada vez hay más menores en programas de deshabituación. Por eso, ahora, cuando un chaval va a tomar algo, es más fácil que conozca a otro que ya lo haya hecho y haya visto sus efectos. Ese conocimiento “actúa como un semáforo en rojo”, dice Moya.

El director de Comunicación de Proyecto Hombre, Lino Salas, que tiene entre sus 17.000 usuarios en tratamiento a 2.000 menores, añade otra clave. “Los padres -sobre todo las madres- actúan cada vez con mayor rapidez. De hecho, un tercio de los casos que recibimos no requieren tratamiento; se trata de un caso de abuso esporádico que se soluciona con atención educativa y familiar”, señala Salas.

Los datos, sin embargo, también tienen sus sombras. Uno es el policonsumo. La mezcla de alcohol, tabaco y hachís es habitual, lo que agudiza sus efectos. Además, “ahora se llega al policonsumo antes, en tres años, cuando antes la media podía estar en 10″, apunta Salas.

Otro es el acceso al alcohol. El 58% de los menores asegura comprar alcohol en los supermercados y un 37% en los hipermercados, a pesar de que está prohibida su venta. El consumo de alcohol se concentra en el fin de semana. El 99,5% de los menores que declaran haber consumido bebidas alcohólicas en los últimos 30 días lo ha hecho entre el viernes y el domingo. Por otro lado, el 44,1% de los consumidores actuales (último mes) se ha emborrachado alguna vez en este periodo.

El consumo en atracón (binge drinking en inglés) tiene una incidencia considerable: el 53,4% de los que declaran haber consumido alcohol en los últimos 30 días afirma haber bebido cinco o más cañas o copas en la misma ocasión. El efecto de este tipo de consumo está ya comprobado, insiste Moya: causa daños cerebrales a largo plazo, como, por ejemplo, la pérdida del recuerdo de lo que pasó cuando se bebía. En fines de semana, lo que más se bebe son combinados o cubatas, mientras que en días laborables predomina la cerveza.

El estudio también recoge el peligro de la relación entre alcohol y tráfico. Aunque los sujetos entrevistados no tienen edad para conducir coches, un 22% afirma que se ha montado en uno conducido por alguien bebido.

Otro hecho destacable es la relación entre tabaco y cannabis. Si se toman los datos de los fumadores diarios de pitillos y los habituales (durante el último mes) de hachís o marihuana, estos últimos ya son más. Aunque son cifras no directamente comparables, el hecho de que sean dos sustancias que se toman por la misma vía y mezcladas agudiza este efecto.

DIFERENCIA ENTRE SEXOS. Ellas prefieren las sustancias legales

Las chicas se han incorporado al grupo de los consumidores de drogas empezando por las sustancias legales. La proporción de estudiantes masculinos y femeninos que afirma que ha bebido alcohol en los últimos 30 días es prácticamente la misma (un 58,1% ellos, un 58% ellas). Pero son las estudiantes las que más fuman. Lo hizo en el último mes antes de la encuesta un 30,6%. El gusto por el pitillo ha caído entre sus compañeros masculinos: sólo el 24,8% lo había hecho.

En cambio, los estudiantes son más aficionados a las sustancias ilegales. Destaca el caso del cannabis, que cada vez se acerca más al tabaco (es la sustancia de la que los daños son menos evidentes, aunque causa una evidente pérdida de capacidad de concentración y está estrechamente relacionado con el fracaso escolar): si un 24,8% de los muchachos había fumado tabaco en el mes anterior a la encuesta, un 22,3% de los chicos había tomado cannabis. En cambio, las chicas, que fuman más tabaco, toman menos hachís (el 18%).

En el resto de las drogas, la proporción de consumidores dobla (caso de la cocaína) o triplica la de consumidoras (éxtasis y alucinógenos).

HEROÍNA. No se inyecta, pero se esnifa más

La droga marginal por antonomasia, la heroína, es la única cuyo consumo aumenta entre los estudiantes, según le Encuesta Escolar del año 2006. Hasta un 1% de los chicos y chicas de 14 a 18 años preguntados la ha probado, una proporción que dobla la de consumidores -ocasionales o habituales- de 2002. Un 0,5% la había consumido un mes antes de ser preguntados, y un 0,8% lo había hecho en los últimos 12 meses. En 2002

La causa de este mantenimiento de la droga es, en primer lugar, que su bajo consumo hace que cualquier variación se note mucho en la estadística. Pero, aparte de la desviación matemática, hay un cambio “ante el que hay que estar vigilante”, señala Carmen Moya, delegada del Gobierno en el Plan Nacional sobre Drogas: la heroína ya no se asocia a ambientes decrépitos ni se inyecta. Se esnifa, y se usa mezclada con otras sustancias estimulantes los fines de semana.

“Otro elemento que se anuncia, por el que el Plan va a iniciar un estudio sobre la sustancia, es que hay un aumento importante de la oferta” de heroína, lo que puede suponer que se abarate, aunque no parece que vaya a crecer más, dice Moya.

,

1 Comentario

España encabeza el consumo de cocaina y cannabis en la UE

¿Tiene España un problema con el consumo de drogas? La agencia sobre drogas de la UE acaba de  resentar  los últimos datos sobre la cuestión. La respuesta es un sí rotundo. Nuestro país no sólo ocupa el  rimer puesto en el consumo de cocaína, como todos los estudios anteriores ya habían señalado, sino que  ambién la penetración del cannabis es la más elevada de Europa.

Los datos preocupan porque, como resalta el informe anual sobre el problema de la drogodependencia
en Europa correspondiente a este año, estas dos sustancias son las más consumidas por los europeos.
Casi una cuarta parte de la población en el continente de entre 14 y 64 años (unos 71 millones) ha probado el cannabis alguna vez y alrededor de 12 millones de europeos han consumido cocaína en algún momento de su vida.

En el caso de la prevalencia del cannabis, que mide la frecuencia del consumo de esta droga en relación con los diferentes grupos de edad, nuestro país presenta los porcentajes más elevados en el consumo en el  ultimo año y en el último mes en todos los grupos de edad. Así, uno de cada cuatro jóvenes españoles de entre 15 y 24 años ha consumido cannabis en el último año. En el caso de la cocaína, nuestro país se reparte la primera posición con el Reino Unido. El mayor porcentaje de consumo se observa al agrupar a los jóvenes con los adultos jóvenes, entre los 15 y 34 años, donde hasta un 9,6% de españoles han consumido cocaína en algún momento de su vida. Este registro sólo es superado por Gran Bretaña, donde la cifra se eleva hasta el 12,7%.

“No es fácil decir por qué [España] tiene este problema”, responde Goetz. No obstante, el responsable de la agencia, dependiente de la Comisión Europea, sugiere como explicación la situación geográfica española, por estar próxima a Marruecos y ser ruta tradicional con los países de América Latina. Según el informe, España es el principal país de entrada de cocaína a Europa, donde se interceptaron el 41% de las 121 toneladas incautadas durante 2006.

Lucha eficaz

Además, España ostenta el dudoso honor de ser el Estado europeo con más incautaciones de plantas de  cannabis y el principal punto de entrada al continente del hachís producido en Marruecos.

No obstante, el director del centro, con sede en Lisboa, alaba las políticas del Gobierno español en la lucha contra la drogadicción y aseguró que “no hay país en la UE que busque soluciones con tanta intensidad como España”.

En esta línea de moderado optimismo por la eficacia de las medidas tomadas, la agencia destaca que, a pesar de que el consumo de drogas sigue siendo alto en la UE, “parece que estamos entrando en unafase de mayor estabilidad”. Según el informe, no se detectan aumentos notables en las mayorías de forma de consumo e incluso en el caso de las anfetaminas o el éxtasis tiende a estabilizarse e incluso a reducirse.

Vuelve la heroína

La cruz de la moneda es la heroína, que continúa como “el corazón del problema de la drogadicción en Europa”. De los 115 millones de europeos que se estima que en alguna ocasión han probado algún tipo de droga, sólo 1,7 millones se consideran los consumidores problemáticos de opiáceos. Sin embargo, estas sustancias son las que mayores costes sociales y sanitarios acarrean para el continente.

Entre el 50% y el 80% de las solicitudes de tratamiento en la mayoría de los Estados miembros están relacionadas con el consumo de heroína. Más aún, aproximadamente un 80% de las hasta 8.000 muertes provocadas por el consumo de drogas cada año están vinculadas con sobredosis mortales debidas a los opiáceos.

Cada año, la lucha para paliar el problema de las drogas se estima que cuesta a los ciudadanos de la Unión Europea una media de 60 euros por persona.

, , ,

1 Comentario

Los medicos detectan un aumento de los infartos por cocaina en menores de 40 años

Extracto del artículo publicado en DiarioSur el 28/09/2008:

Aunque a medida que se cumplen años crecen las probabilidades de sufrir un ataque al corazón, los cardiólogos alertan de que hay un aumento de infartos en personas de cuarenta años o incluso más jóvenes. El consumo de cocaína, tener una predisposición genética, el estrés y llevar un estilo de vida poco saludable son causas que adelantan la aparición de un fallo cardiaco de ese tipo, explicó a este periódico el jefe del servicio de cardiología del Hospital Clínico Universitario y presidente de la Fundación Española del Corazón, Eduardo de Teresa.

Los adictos a la cocaína se enfrentan a una mayor probabilidad de padecer un infarto agudo de miocardio. Y es que esta droga favorece la formación de aneurismas de las arterias coronarias, hecho que, a su vez, es un factor que contribuye al desarrollo del infarto. Está demostrado el grave peligro de la cocaína para la salud del corazón, manifestó el doctor De Teresa.

Personas que tienen un relativo bajo riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular multiplican hasta por 24 veces el peligro de padecer un problema cardiaco en la hora posterior al consumo de la droga, en dosis de 200 a 2.000 miligramos, independientemente de cuál se la vía por la que toman el estupefaciente. Además, el abuso de cocaína por tiempo prolongado produce hipertrofia del ventrículo izquierdo y una disfunción sistólica.

, ,

No hay Comentarios