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La cerveza provoca la liberación de dopamina en el cerebro
Por Centro Marenostrum - Alcohol, General, Noticias - 22 mayo 2013
Fuente: La Vanguardia
Madrid. (Europa Press).- El sabor de la cerveza, sin ningún efecto a partir del alcohol en sí mismo, puede desencadenar la liberación de dopamina en el cerebro, que está asociada con la bebida y otras drogas, según investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana, en Bloomington (Estados Unidos).
Usando la tomografía por emisión de positrones (PET), los científicos analizaron a 49 hombres mediante dos pruebas, una al degustar la cerveza y otra al probar una bebida isotónica (Gatorade), buscando evidencia de un aumento de los niveles de dopamina, un neurotransmisor cerebral asociado durante mucho tiempo con el alcohol y otras drogas.
Los escáneres mostraron una actividad significativamente más alta de dopamina siguiendo el gusto de la cerveza que el de la bebida deportiva.
Además, el efecto fue significativamente mayor entre los participantes con un historial familiar de alcoholismo, según las conclusiones de la investigación, publicadas este lunes por la revista Neuropsychopharmacology.
“Creemos que éste es el primer experimento en humanos que demuestra que el sabor de una bebida alcohólica sola, sin ningún tipo de efecto tóxico del alcohol, puede provocar esta actividad de la dopamina en los centros de recompensa del cerebro”, afirmó David A. Kareken, profesor de Neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana y subdirector del Centro de Investigación sobre el Alcohol en Indiana.
El mayor efecto en los participantes con parientes cercanos alcohólicos sugiere que la liberación de dopamina en respuesta a esas señales relacionadas con el alcohol puede ser un factor de riesgo hereditario para el alcoholismo, subrayó el doctor Kareken.
La investigación durante varias décadas ha vinculado la dopamina con el consumo de varias drogas, aunque los científicos tienen diferentes interpretaciones del papel del neurotransmisor.
Las señales sensoriales que están estrechamente asociadas con la intoxicación por drogas (que van desde sabores y olores hasta la vista de una taberna) han sido durante mucho tiempo conocidas por provocar ansiedad e inducir a la recaída de alcohólicos en tratamiento de rehabilitación ymuchos neurocientíficos creen que la dopamina juega un papel crítico.
Los participantes en el estudio recibieron una cantidad muy pequeña de su cerveza preferida, 15 mililitros, durante un periodo de tiempo de 15 minutos, lo que les permitió probar la cerveza sin dar lugar a ningún nivel detectable de alcohol en sangre o efecto intoxicante.
Mediante el uso de un compuesto en el escáner de emisión de positrones que se dirige a los receptores de dopamina en el cerebro, los expertos pudieron evaluar los niveles de dopamina que se producen después de que los participantes degustaron los líquidos.
Además de los resultados de la exploración PET, los participantes reportaron un deseo creciente de cerveza tras la degustación, sin respuestas similares después de probar la bebida deportiva, a pesar de que muchos pensaban que Gatorade, en realidad, sabía mejor, resumió Brandon G. Oberlin, investigador postdoctoral y autor principal del artículo
La estimulación con luz láser puede combatir la adicción a la cocaína
Por Centro Marenostrum - Cocaina, General, Noticias - 12 abril 2013
Fuente: http://www.lavanguardia.com/salud/20130404/54370910398/laser-adiccion-cocaina.html
Científicos logran erradicar la dependencia en ratas, pero también convertirlas en adictas compulsivas
Londres. (EFE).- La estimulación de una parte del cerebro con luz láser puede combatir la adicción a la cocaína, según una investigación científica llevada a cabo con ratas publicada hoy en la revista británica Nature.
El estudio fue llevado a cabo por el Instituto Nacional de Salud estadounidense (NIH, por sus siglas en inglés) en colaboración con el Centro de Investigación Ernest Gallo de la Universidad de San Francisco (UCSF).
Los científicos implicados en el proyecto demostraron que con la luz láser pueden erradicar la adicción en ratas pero también provocar la situación contraria, es decir, convertir a ratas “limpias” en adictas compulsivas a la cocaína.
“Cuando proyectamos la luz láser en la región del córtex prefrontal, la búsqueda compulsiva de cocaína desaparece”, afirmó el científico del INH Antonello Bonci.
Según la investigación, el papel del córtex prefrontal en la adicción compulsiva a la cocaína es crucial y sugiere una nueva terapia que se podría probar inmediatamente sobre seres humanos.
No obstante, el tratamiento aplicado sobre personas no utilizaría la luz láser sino que probablemente consistiría en estimular electromagnéticamente la parte externa del cerebro con una técnica bautizada como estimulación magnética transcraneal (TMS).
Una de las señas de identidad de la adicción a la cocaína es la pérdida de la capacidad para dejar de consumir la droga pese a ser consciente de que nos está destruyendo la vida, apunta el estudio.
“Lo que hace esta nueva investigación tan prometedora es que el director del estudio, Billy Chen, y sus colegas trabajaron con un modelo de animal que imita este tipo de adicción compulsiva a la cocaína“, subrayó Bonci.
Los análisis electrofisiológicos de las ratas adictas indicaron una baja actividad en el cortex prefrontal (una región del cerebro fundamental para el control de los impulsos, la toma de decisiones y la flexibilidad de la conducta).
Otros estudios que fotografiaron el cerebro humano mostraron el mismo patrón de baja actividad en esta región cerebral en personas que sufren de adicción a la cocaína.
Para comprobar si la alteración de la actividad en esta región cerebral tenía algún impacto sobre la adicción, Chen y su equipo utilizaron una técnica llamada optogenética para estimular y anular esta actividad a través de luz láser.
Tomaron proteínas fotosensibles llamadas rodopsinas y se valieron de la ingeniería genética para insertarlas en las neuronas del córtex prefrontal de las ratas, de tal manera que la luz láser activara y desactivara las células nerviosas.
Si se estimulaban, la conducta compulsiva desaparecía, mientras que anulando su actividad se convertía a una rata “limpia” en una adicta a la droga, según la investigación.
Modificar las actitudes para superar una drogadicción
Fuente: Diario Médico
Responsibilizar al paciente adicto del éxito de su tratamiento sin culpabilizarle por su enfermedad, modificar sus actitudes y hacerle comprender que no debe volver a consumir tóxicos, es la línea de actuación del Centro Terapéutico Marenostrum, en Mollet del Vallés, Barcelona. Allí ingresan desde hace casi 30 años pacientes con dependencia a sustancias psicoactivas que son tratados por un equipo multidisciplinar de psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y monitores. Éstos se ocupan de abordar la enfermedad multicausal en función de las características de cada paciente y de su patrón de consumo. El 80 por ciento de los pacientes que ingresan reciben el alta. A los tres años, el 56 por ciento continúa sin consumir.
Según ha explicado a DM Fidel Riba, director médico del centro -cuya apariencia y distribución es como un hotel-, la mayoría de los pacientes ingresan obligados por sus familias, para las que la adicción es una situación insostenible. “El tratamiento empieza con una evaluación médica, un análisis físico y del historial médico y según la historia adictiva calculamos la medicación para evitar el síndrome de abstinencia y facilitar la inserción inmediata del paciente en la terapia”.
Sin embargo, según Riba, la farmacopea, basada en el método Minnesota, sólo está dirigida a reducir el malestar físico. Para conseguir la curación de la drogadicción lo verdaderamente eficaz son las terapias grupales cognitivo-conductuales. “Con éstas se pretende que el paciente adquiera conciencia de la enfermedad, que entienda dónde está por culpa del tóxico, y qué puede perder. A partir de ahí se le insta a que empiece a mirar hacia el futuro con esperanza, con ganas y con la posibilidad de salir de la enfermedad”.
Con la terapia se ayuda a que el paciente se conozca a sí mismo, que adquiera habilidades perdidas y que identifique cuáles son los factores de riesgo o las situaciones que utiliza para justificar el consumo. En definitiva, se trata de aprender actitudes y formas de actuación diferentes. “Son enfermedades con 10 ó 15 años de evolución, así que cuesta modificar las automatizaciones de la conducta”. Ingreso y tratamiento La duración habitual del ingreso es de unas 8 ó 10 semanas, que se divide en tres fases: quince días en los que se intenta que el paciente se habitúe al nuevo entorno y entienda que sufre una patología crónica que debe tratarse.
En la segunda hay que centrarse en la enfermedad, y en la tercera fase se prepara el alta. Además de asistir a la terapia grupal, los pacientes también pueden realizar ejercicio, pasear, participar en cine forum, en talleres de expresión emocional y de lectura, así como terapias familiares y de pareja. Otros programas se realizan de forma ambulatoria o con ingresos más cortos y visitas al hospital de día.
Al alta, los pacientes regresan cada tarde a la terapia durante 2 ó 3 años. “Los que provienen del resto de España son derivados a nuestros centros de referencia -en Madrid, Valencia y Bilbao-” o a otras entidades que continúen con el trabajo realizado. Una prueba del compromiso de los pacientes con el programa es que muchos, tras un periodo de 3 ó 4 años de abstinencia, se han formado para poder impartir la rehabilitación.
“El tratamiento es estándar, pero intentamos atender a las necesidades individuales, especialmente al alta, apoyándoles y protegiéndoles con consignas y pautas de tratamiento que les permitan seguir adelante”.
PROYECTO DE ALTAS TUTELADAS
Tras la primera fase de ingreso algunos pacientes serán derivados al Proyecto de Altas Tuteladas, dirigido a aquéllos que necesitan una protección más elevada, ya que “el hecho de volver a su hábitat habitual les provocará un aumento de la probabilidad de recaídas”, dice Fidel Riba, director médico del Centro Marenostrum. Puesto que el paciente adicto cada vez es más precoz, muchas de las habilidades que se adquirirían con el desarrollo normal no se instauran, por lo que el programa busca trabajar las diferentes áreas de actuación de desarrollo personal, apoyado en los recursos necesarios y dar soporte al equipo terapéutico en el seguimiento. Tras el ingreso obligatorio los pacientes pueden pasar a la casa de convivencia o a los pisos tutelados o autónomos: “Esto ayuda a aumentar su autonomía. En jóvenes, por ejemplo, les ayudamos en la reinserción al mundo académico, y en otros pacientes se trabaja el incremento de las habilidades higiénicas y personales…”. El objetivo final es apoyar y trabajar para facilitar la reinserción y recuperación del paciente.
El cannabis fuerte se vuelve droga dura
Por Centro Marenostrum - Cannabis, General, Noticias - 13 enero 2012
Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/11/vidayartes/1326314102_398118.html
La aparición del cannabis de cultivo nacional, la denominada nederwiet (hierba holandesa), ha dado un vuelco al pragmatismo que ha regulado desde 1976 las drogas blandas en el país. Con una política de información, prevención, tratamiento y control del daño causado por los narcóticos, ese año fue despenalizada la venta y consumo de cannabis. Poco después surgieron los famosos coffeeshops, el establecimiento hostelero made in Holland por excelencia. Libres de alcohol y tragaperras, dentro puede adquirirse y fumar hasta cinco gramos de marihuana. Fuertemente regulados para evitar la venta a menores, hay 650 en todo el país. Sobre el papel, la decisión del legislador de separar así el mercado de drogas blandas y duras parecía funcionar. Sin aumentar el consumo, la venta tolerada de marihuana evitaba que el comprador acabara en el mercado negro. La nederwiet ha cambiado las cosas.
No solo ha convertido los coffeeshops en centros difíciles de manejar. Con el tiempo, ha propiciado la afloración del crimen organizado. Para librarse de las mafias locales, algunos dueños han optado por cultivar la marihuana ellos. O bien encargarla a gente de su confianza. Ante la evidencia de que la holandesa es mucho más fuerte que la de importación, el Gobierno se ha adaptado a la realidad. En nombre de la salud pública, a partir de la próxima primavera el cannabis con una concentración de tetrahidrocannabinol (THC), su principio activo, superior al 15%, será considerado droga dura. No podrá venderse en los coffeeshops, que se arriesgan al cierre si vulneran la norma. Los análisis de sus existencias —guardan hasta un máximo de 500 gramos— serán frecuentes, y deberán informar al comprador del origen del producto. Las tres cuartas partes de la droga cultivada en Holanda —donde hay 40.000 cultivos de marihuana que generan, al año, unos beneficios de 2.000 millones de euros— tiene una concentración de THC entre el 15% y el 18%. La importada no supera el 6,6%, según un análisis del Instituto Trimbos, especializado en salud y adicciones. De modo que la tolerancia exhibida durante décadas por la policía llega a su fin.
Los dueños de los locales ahora siembran sus propias plantas
La decisión ha venido precedida de un informe oficial que apunta al “aumento del riesgo de dependencia y trastornos psicóticos del cannabis fuerte”. Margriet van Laar, coordinadora del estudio que evalúa anualmente el uso de drogas en Holanda, señala que los más jóvenes “aficionados a la maría fuerte, pueden sufrir efectos adversos”. “Si un adolescente fuma mucho, la droga interfiere en el desarrollo de su cerebro. Puede derivar en una dependencia asociada a desórdenes mentales. Además de combatir el crimen, la nueva política trata de proteger a los más vulnerables. Se ha visto que los fumadores de poca edad tienen antes otros problemas, ya sean familiares, personales o de marginación”, dice, desde el Instituto Trimbos.
Un estudio publicado en octubre de este año por el Journal of Neuroscience, y efectuado por neurólogos de la Universidad británica de Bristol, observó “comportamientos distorsionados semejantes a la esquizofrenia”, en ratones inyectados con una sustancia que simula el efecto del THC. Entrenados para buscar comida, no podían decidir si hacerlo a derecha o a izquierda al llegar a una bifurcación en un laberinto. La zona del cerebro responsable de la memoria y la toma de decisiones había sufrido una alteración. “Las personas sanas pueden presentar síntomas como los esquizofrénicos debido al THC”, escribe Matthew Jones, principal investigador del trabajo. Otros análisis ya habían detectado problemas pasajeros de concentración, memoria y coordinación, después de fumar marihuana.
El debate sobre los efectos médicos del cannabis está lejos de cerrare. Un informe conocido ayer, publicado en The Journal of the American Medical Association, señala que los daños en el pulmón del cannabis son menores a lo esperado. Un estudio que comparó a fumadores crónicos de marihuana con los que solo consumen tabaco no encontró más tendencia entre los primeros a desarrollar males como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ni un peor funcionamiento del órgano. Una explicación que manejan los autores es que el THC perjudique menos el pulmón por sus efectos antiinflamatorios.
Estudios ven menos riesgos para el pulmón pero más para la mente
Otra cosa, sin embargo, son sus efectos en la mente. Según el instituto Jellinek, dedicado al tratamiento y prevención de toxicomanías, “una cierta predisposición genética a la esquizofrenia, unida al uso de marihuana, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad”. “No está demostrado que en personas sin ese factor genético favorable vaya a desarrollarse”, subraya la documentación del centro. Y continúa: “Si el uso intensivo se prolonga más de una década, la memoria puede resultar dañada para siempre. A su vez, parece posible que los usuarios muy jóvenes sufran problemas de memoria a largo plazo”. Datos del propio Jellinek señalan que los holandeses empiezan a consumir cannabis hacia los 14 años. Entre los 20 y los 24 años se produce un pico. Este baja significativamente a partir de los 30-40 años. En 2009, el Ministerio de Justicia calculó que unas 363.000 personas entre 15 y 64 años habían consumido cannabis. El grupo con problemas de adicción oscilaba entre 24.000 y 46.000 ciudadanos. Holanda tiene 16 millones de habitantes.
“Hay que poner las diferentes cifras en perspectiva. Los estudios epidemiológicos suelen señalar a España como el principal país consumidor de cannabis y cocaína”, continúa Van Laar. “Hay un dato sin contrastar, pero posiblemente cercano a la realidad, y es que cerca del 80% de la nederwiet se exporta. Así que fuera también piden una hierba de gran potencia”. En un sondeo de 2009 aportado por Jellinek, y relativo al consumo de marihuana, un 7% de la población admitió haberla usado (un mes antes de la consulta) en España, Estados Unidos e Italia. Le siguen Francia e Inglaterra, con un 5%. Holanda aparece después, con un 4%. Tras ella Irlanda y Bélgica, con un 3%. En Alemania, Austria, Portugal, Noruega y Finlandia dijo haberla usado un 2%. Suecia y Grecia están a la cola, con un 1%.
“La decisión oficial está clara porque regula la venta al público del cannabis fuerte. Pero la trastienda sigue sin arreglarse. Se mantiene el dilema del consumo legal frente a un cultivo perseguido por la justicia. Y este Gobierno de centro-derecha ya ha dicho que no quiere hacer experimentos con lo que es, en realidad, una paradoja legislativa”, concluye la experta. En puridad, la paradoja se deriva de una laguna jurídica. La Ley del Opio holandesa prohíbe la producción, posesión y tráfico de drogas, duras y blandas, pero no penaliza el uso recreativo del cannabis. Es decir, si bien cultivarlo para su venta es ilegal, puede comprarse sin problemas en un coffeeshop. En la práctica, los dueños se abastecen en un mercado ilícito, pero la policía no les molesta si cumplen las reglas impuestas a sus locales.
Un informe oficial afirma que fumar mucha ‘maría’ causa desorden mental
A lo largo del tiempo, han proliferado los cultivos de hierba holandesa en invernaderos clandestinos, viviendas, terrenos agrícolas y hasta sótanos. A veces, el desmantelamiento de una plantación encubierta se ha producido por casualidad. Los recibos del agua y la luz eran excesivos, y la policía, al entrar, halló pisos enteros forrados de plantas regadas por aspersión e iluminadas sin pausa. Otras veces, la marihuana estaba camuflada entre unos maizales. También algunos dueños de coffeeshops han recurrido a sembrar la cantidad necesaria para su venta particular. Sin olvidar la sorpresa constante de los turistas al comprobar que el mercado de las flores de Ámsterdam vende bolsas de semillas de marihuana. La policía no interviene porque el delito es cultivarla.
Todo ello es perseguido por las fuerzas del orden, que recuerdan las penas impuestas para el tráfico, cultivo, fabricación, transporte y venta de drogas blandas (y duras): hasta 4 años de cárcel (12 con las duras) o 74.000 euros de multa. La posesión de más de 30 gramos de cannabis puede acarrear dos años de prisión, o 18.500 euros de sanción. Hasta 30 gramos, un mes de reclusión o 13.700 euros. “La paradoja es un hecho. Pero cambiar la legislación requiere un acuerdo político que no parece posible de momento”, admite Martijn Bruinsma, del Ministerio de Justicia.
“Considerar el cannabis fuerte una droga dura servirá para controlar mejor la situación. Que el producido en Holanda tenga porcentajes tan altos de THC responde a los procesos de manipulación de la planta. Los coffeeshops saben lo que venden y la responsabilidad es suya”, añade. Su jefe y titular del ministerio, Ivo Opstelten, lo dijo muy claro en noviembre pasado: “Si no pueden medir el THC, tendrán que cerrar los establecimientos”.
El cultivo y la venta son ilegales en Holanda, pero no los ‘coffeeshops’
Justicia no cree que los controles previstos arrojen al cliente al delito. “Los ciudadanos quieren fumar marihuana seguros y relajados. No en lugares lúgubres y peligrosos. Tampoco los turistas, que para eso ya tienen el circuito ilegal en sus países”, sentencia Bruinsma. Con su relativo silencio, apenas unos zumos y frutos secos a la venta, vigilancia (es preciso mostrar el pasaporte), y tablones con precios y variedades claros, los coffeeshops pretenden conservar su imagen de lugares de confianza. El dibujo de una hoja de maría en el cristal de la ventana suele ser la única huella externa de la naturaleza del lugar.
Pero ninguno puede evitar el efecto llamada, la clientela excitada y los problemas derivados del merodeo de grupos variopintos por los alrededores. Hay turistas europeos que fuman y se marchan del local sin rechistar. Cuando el viajero llega de Estados Unidos, por ejemplo, la sorpresa de tomar a la luz del día una droga que en su país les llevaría a la cárcel, suele ser más sonora. Otra paradoja, esta vez causada por la aplicación de la Ley del Tabaco, impide fumarlo en el interior. Solo se permite hachís. (Para los que quieran comparar el rastro dejado en el organismo por ambos productos, en Jellinek calculan que cuatro porros equivalen a 20 cigarrillos).
La venta de cannabis medicinal, autorizada en 2003, sigue intacta
De modo que el complemento de la nueva normativa sobre el cannabis, conllevará aún otro cambio. El coffeeshop se transformará en un club para socios con carné. El pase será solo para ciudadanos con pasaporte holandés, o bien permiso de residencia. Un circuito cerrado que el Gobierno utilizará para atajar el creciente turismo de la droga. “El Tratado de Schengen abre las fronteras de la UE, pero también exige un control de este tipo de visitantes”, recuerdan en Justicia. En Maastricht, que linda al sur con Bélgica y Alemania, el flujo de extranjeros es muy visible. En especial los fines de semana. Con locales tanto en tierra firme como en barcos atracados en el río Mosa (Maas), que da nombre a la ciudad, el Consistorio ha pedido más tiempo para ponerse al día con los carnés. “Por su posición geográfica, contener las visitas llevará tiempo”, explican fuentes ministeriales.
¿Qué piensan de todo esto los vendedores? La Asociación Nacional de coffeeshops asegura que no puede controlar al detalle el producto. Con todo, es favorable a los controles de calidad, “siempre que podamos participar”. La asociación para la abolición de la prohibición del cannabis, por su parte, teme que la aparición de un mercado paralelo para la variedad fuerte que el Gobierno quiere erradicar. También alega que la proporción de THC varía de una planta a otra, y los análisis obligatorios de muestras de droga pueden ser difíciles de hacer.
En este panorama de endurecimiento legal, permanece intacta la venta de cannabis medicinal, aprobada en 2003. Producido por cultivadores aprobados por el Gobierno, es recetado por los médicos para aliviar la rigidez muscular de la esclerosis múltiple, el malestar de la quimioterapia del cáncer, y los dolores crónicos del sistema nervioso, entre otros. Los partidarios de la despenalización completa del cannabis, se preguntan si no podría arbitrarse una fórmula parecida, que permitiera sembrar varias plantas por persona. La respuesta oficial ha sido negativa. “Cualquier cultivo ajeno a Bedrocan, la empresa autorizada para fabricar la droga de uso médico, está prohibido”. Bedrocan sí puede exportarla, de acuerdo con la Oficina Estatal del Cannabis Medicinal. Italia, Alemania, Polonia, Israel, Estados Unidos y Canadá figuran hoy entre sus clientes con fines terapéuticos.
Renuncia a su cargo el concejal de San Roque que esquivó un control de alcoholemia
Por Centro Marenostrum - Alcohol, General, Medios, Noticias - 29 noviembre 2011
Fuente: http://www.lavanguardia.com/local/agencias/20111121/54239173321/renuncia-a-su-cargo-el-concejal-de-san-roque-que-esquivo-un-control-de-alcoholemia.html
El concejal del PSOE en el Ayuntamiento de San Roque (Cádiz) Carlos Bezares renunciará a sus competencias y a su acta de edil en un pleno que se celebrará el próximo jueves. El motivo es la condena que ha sufrido, hace unos días, tras negarse a parar su vehículo en un control de alcoholemia que estaba realizando la Policía Local en una barriada del municipio.
Según un comunicado oficial del Consistorio, la renuncia del dirigente socialista es uno de los puntos que se contemplan en el orden del día de la sesión. En los últimos días varios partidos, tanto de la oposición (PP) como del equipo de gobierno (PA y PIVG) habían pedido el cese del concejal, en el caso de los populares, y los socios de gobierno entendían que la situación era “incómoda”.
Finalmente, y tras varias reuniones entre el implicado, su compañeros de partido y también del gobierno local, el jueves se hará efectiva su marcha. Bezares era responsable del área de Turismo y cinco meses después de su toma de posesión deja el cargo para no provocar una crisis interna en el PSOE y en la institución local.
Los adolescentes apoyan que no se fume en los bares
Por Centro Marenostrum - General, Noticias - 24 noviembre 2011
Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20111124/54239265039/adolescentes-apoyan-no-fumar-bares.html
Los adolescentes españoles apoyan con rotundidad la ley del tabaco que prohíbe fumar en cualquier establecimiento cerrado. Lo apoyan sencillamente porque creen que el humo de los cigarrillos perjudica la salud de los no fumadores, ya que tienen claro los efectos nocivos de este hábito, origen de múltiples enfermedades. De esta manera se convierten en la primera generación que, por un lado, asimila los dogmas que desde hace años llevan explicando los expertos y que, por otro, valoran una norma calificada de prohibicionista como buena sencillamente porque defiende la salud pública.
Frente a ellos los adultos, que aunque apoyan el texto legal lo hacen con menos rotundidad, entre otras cuestiones, porque siguen sin asimilar que el tabaco es tan perjudicial como las evidencias apuntan, amparados posiblemente en el recuerdo de aquellos años en los que pocos hablaban del daño que ocasionaba el tabaquismo, señala Rodrigo Córdoba, portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.
Este cambio tan radical de tendencia ha quedado reflejado en la encuesta Juventud y Tabaquismo, elaborada por la Fundación Pfizer en base a una encuesta realizada a 800 jóvenes de entre 12 y 20 años y 800 adultos (padres o madres de los anteriores), que además muestra que, pese a todo este conocimiento, los jóvenes siguen desafiando el conocimiento y se dejan llevar por mitos como que el tabaco te hace parecer mayor, o que todos mis amigos lo hacen para fumar, eso sí, en la calle. Contradicciones de la juventud.
Las cifras que revelan este cambio de mentalidad: el 84,2% de los jóvenes valora positivamente la ley del tabaco frente al 77% de los adultos. Entre los jóvenes que comenzaron a fumar y lo dejaron, el 40% asegura que lo dejó porque “fumar es malo para la salud”, motivo que sólo reconocen el 27% de los padres. Entre los no fumadores, más del 42% asegura que no coge un cigarrillo porque es perjudicial, concepto que apenas señala un 27% de los padres. De todos modos casi el 60% de los no fumadores asegura que no tiene este hábito porque no le llama la atención, porque el tabaco, reconocen los chavales, no es algo popular.
Más allá de las cifras, la realidad es, según los expertos, que nos encontramos ante la primera generación que entra en un ascensor, una panadería o en un hotel libre de humo. No han visto al médico de cabecera recetando el fármacos ante las volutas del cigarrillo ni al taxista con el puro en la boca en pleno atasco… Para los chavales, en esos lugares no se ha fumado nunca, entendiendo ese nunca dentro de la diferente concepción temporal que tienen los niños y jóvenes respecto a los adultos.
Y no les falta razón, señala el doctor Córdoba, ya que la primera ley que regula el consumo de tabaco en esos espacios se remonta al 2005 (en vigor cuando ese chaval tenía 12 años), aunque el debate que antecedió a la promulgación de normas se inició entre los años 2001-2002 (es decir, cuando aún tenía entre 7 y 8 años) para intensificarse en el 2004. Para esta generación, el humo del tabaco en espacios cerrados es algo del pasado.
Sin embargo, esto no se traduce en un descenso rotundo del porcentaje de fumadores, tal y como revela la citada encuesta, que lo sitúa en el 27%, mientras que la edad de inicio ronda los 14 años (13,7). “No es extraño –señalan desde la Sociedad Española de Medicina de Familia–, porque a esas edades existe el deseo de experimentación. Una cosa es saber que algo es dañino y otra querer probar”. De hecho, según el Ministerio de Sanidad, la mitad de los jóvenes que experimentan terminan dejándolo poco después porque no les satisface. Y del resto –el 27%, frente a más del 31% del año 2001–, una buena parte tiene intención de dejarlo porque perjudica la salud y porque es un vicio caro, según la encuesta presentada ayer. Los adolescentes encuestados reconocen que si el tabaco fuera más barato, más jóvenes se acercarían a él.
El doctor Rodrigo Córdoba no tiene dudas de que la tendencia iniciada a primeros del siglo XX con los debates previos a la promulgación de la ley del 2005 –posteriormente reformada en el 2010– han supuesto un cambio sin vuelta atrás en la sociedad española. Una prueba evidente es la nueva conciencia de la juventud ante el tabaco, que ha supuesto, además, el descenso del consumo de cannabis en los últimos dos años a medida que ha ido descendiendo el hábito de fumar, tal y como recoge el último informe del Observatorio Europeo de Drogas hecho público la semana pasada.
Lo que sí queda claro en el estudio de Pfizer es que los jóvenes apuestan por normas que impidan el consumo en espacios cerrados y no tanto porque les moleste el humo (algo más de la mitad) como porque este es dañino para su salud. Tienen interiorizado, señalan los expertos, que los no fumadores tienen derechos y quieren que estos se hagan valer. En este punto, los jóvenes fumadores reconocen que las normas contra el tabaco les han cambiado la conducta y ahora “miran quién está al lado”.
Un estudio realizado por investigadores de la Agència de Salut Pública de Barcelona y del Institut Català d’Oncologia, y publicado en la Gaceta Sanitaria, pone de manifiesto que las leyes contra el consumo de tabaco en lugares cerrados, sobre todo en bares y locales de ocio, han reducido la exposición al humo ambiental no sólo de los trabajadores, sino especialmente de los jóvenes, cuya exposición superaba, según este estudio, el 80%.
Mezclas mortales
Por Centro Marenostrum - Alcohol, Cocaina, General, Noticias - 7 septiembre 2011
Dos jóvenes mueren por consumir diversas drogas en una “rave” en Getafe

Fuente: Ana Macpherson, La Vanguardia
La muerte de dos jóvenes en los alrededores de Getafe al día siguiente de tomar enormes cantidades de diversas drogas durante una rave es algo extraordinario. En Catalunya recuerdan dos muertes semejantes hace diez años. “Extraordinario e imposible de controlar”, aclara Joan Colom, responsable de drogodependencias del Departament de Salut. “El drama es que no hay consumo de droga sin riesgo”.
Según los datos que va recogiendo la policía, habían consumido cocaína, speed (anfetamina), alcohol y una soprendente presencia de estramonio, la vieja belladona, capaz de añadir algún viaje a la experiencia. Es probable que sufrieran un golpe de calor. Es una reacción posible: la temperatura sube mucho por un fallo de la termorregulación. Luego fallan los riñones, el hígado y, al final, el corazón. La policía está a la espera de la investigación forense.
“El éxtasis, la droga más usada en la noche y en estas celebraciones musicales, las raves,tiene dos grandes efectos”, detalla el doctor Colom. “Uno muy grave y excepcional que es ese golpe de calor; tardas quizá una hora, pero te mueres; el otro, el más frecuente, provoca crisis de ansiedad o de pánico, palpitaciones, mareos, problemas de visión y acaban en el hospital. Por suerte se recuperan bien”, señala el experto del Departament de Salut. “Por eso hace tiempo que insistimos en que las discotecas deberían tener zonas chill out”,porque ese sufrimiento se pasa con aire fresco, descansando, parando los estímulos.
Pero las mezclas son menos previsibles. No hay manera de saber qué se suma y cuál podría ser su efecto.
A los dos chicos muertos en Getafe los encontraron a cierta distancia de la fiesta (que se celebró el sábado en un edificio medio derruido, una finca abandonada de La Aldehuela en el barrio de Perales del Río de Getafe) al día siguiente. Unos paseantes se tropezaron con uno de ellos con mal aspecto, pero les dijo que lo dejaran en paz. Al volver por el mismo camino, el domingo a las seis de la tarde, ya lo encontraron muerto. A la otra víctima de las mezclas la encontraron agentes del Seprona sobre las nueve y media de la noche, a cuatro kilómetros de la fiesta. En medio de estos avisos, la policía tuvo noticia, según Europa Press, de otro joven asistente a dicha rave,ÁlvaroL. G., de 20 años. Estaba ingresado en estado grave en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Getafe. Unos amigos lo llevaron al centro sanitario al ver su situación el domingo por la mañana. Los análisis revelaron que había consumido gran cantidad de droga y estramonio y no encontraron restos de otros estupefacientes, a pesar de que sus amigos aseguraban que había tomado speed. El joven creía que en la fiesta “alguien le había echado algo en la bebida”.
Mientras, en Magaluf (Mallorca) se vende en la calle (según mostró en un reportaje de TV3) alcohol para inhalar. Tres euros la dosis. Una versión barata del oxy-shot (oxígeno con alcohol) con algún tipo de alcohol coloreado en un tubito. Podría ser alcohol de uso industrial o de farmacia, “pero inhalarlo es lo más cercano a inyectárselo en vena”, explica el doctor Colom. “Llega a toda velocidad al cerebro y producirá probablemente una embriaguez inmediata, porque el alcohol no ha pasado por el hígado”.
Una de cada cuatro personas que prueba la heroína desarrolla una adicción
Por Centro Marenostrum - General, Noticias - 8 noviembre 2010
FUENTE: ELMUNDO.es
INFORME DEL MINISTERIO DE SANIDAD
Una de cada cuatro personas que prueba la heroína desarrolla una adicción
Los jóvenes desconocen los estragos que el consumo de heroína provocó en los años 80
En la última década, los usuarios prefieren fumarla que inyectársela
La edad media de inicio oscila entre los 14 y los 21 años
En Europa, la heroína es la droga que más demandas de tratamiento genera
Carmen Moya, durante la presentación del informe (Foto: EFE | Gustavo Cuevas)
ELMUNDO.es
MADRID.- Una de cada cuatro personas que ha probado la heroína alguna vez en su vida ha desarrollado una adicción. Así lo ha subrayado la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, durante la presentación en rueda de prensa del ‘Informe sobre Heroína’, elaborado por la Comisión Clínica de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.
Según esta experta, “los jóvenes desconocen los estragos que el consumo de heroína provocó en nuestro país en los años 80. De ahí la importancia de recordar la peligrosidad de esta droga, cuyo uso en España originó la creación del Plan Nacional sobre Drogas hace ahora 25 años”.
El informe, elaborado por Julio Bobes, presidente de Socidrogalcohol y miembro de la Comisión Clínica, recoge los últimos estudios científicos internacionales sobre los efectos de la heroína en la salud, los mecanismos por los que provoca adicción, los tratamientos que existen, así como aspectos sociales y legales relacionados con el consumo de esta droga.
La heroína es el opiáceo de uso más frecuente en el mundo y una de las drogas más adictivas que existen, con independencia de la vía de administración, según han demostrado los investigadores del NIDA (Instituto Nacional de Drogas de Abuso) de Estados Unidos.
En la última década, ha cambiado de forma radical la vía de administración de esta sustancia. La vía oral (fumada) e intrapulmonar (inhalada) ha sustituido a la vía inyectada, que se utilizaba en los años 80 y 90. Este cambio ha permitido mejorar el control de los daños asociados al consumo de heroína inyectada (infección por VIH/Sida y otras enfermedades infecciosas). Sin embargo, “la heroína siempre es igual de peligrosa. Su riesgo es independiente de la vía de administración que se utilice y de si se consume sola o asociada a otras drogas”, subraya Carmen Moya.
La heroína produce adicción, tolerancia y dependencia física intensas, y síndrome de abstinencia cuando se interrumpe su consumo regular. Altera los circuitos cerebrales de la recompensa, que son el sustrato neurobiológico común a todas las adicciones. Los cambios estructurales y funcionales que produce en el cerebro suelen persistir en el tiempo, facilitando las recaídas, incluso mucho tiempo después de haber dejado de consumir la droga.
Edad de inicio: entre los 14 y los 21 años
Los datos procedentes de las últimas encuestas nacionales realizadas por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas sitúan, en 2007 y 2008, el consumo de heroína por debajo del 1% tanto en la población general como en estudiantes de 14 a 18 años.
El 0,8% de la población de 15 a 64 años ha probado esta sustancia alguna vez en la vida y sólo el 0,1% la ha consumido en los últimos 12 meses. La edad media de inicio en el consumo de esta droga es de 21,7 años.
Entre los escolares de 14 a 18 años, el 0,9% ha probado esta droga alguna vez en la vida y el 0,7% lo ha hecho en los últimos 12 meses. En este grupo la edad media de inicio se sitúa en los 14,3 años.
Menos visibilidad
Entre 1995 y 2007, en nuestro país ha disminuido la visibilidad del consumo de drogas en general, aunque este descenso se observa fundamentalmente en todo lo relacionado al uso inyectado de drogas. La proporción de personas que encuentra jeringuillas tiradas en el suelo o inyectándose drogas ha pasado de 17,3% en 1995 a 4,2% en 2007 y de 10,7% a 2,8% en el mismo periodo respectivamente.
También ha disminuido de forma importante la población que señala haberse encontrado con drogodependientes tirados en el suelo (al pasar de un 12,3% en 1995 a un 5,6% en 2007), o inhalando drogas en papel de aluminio, que ha pasado de un 10,6% a un 4,6%.
Demandas de tratamiento
En Europa, la heroína es la principal droga por la que se solicita tratamiento, con un 49% de las 325.000 demandas de atención médica registradas en 2007. En cambio, en nuestro país, las admisiones a tratamiento por heroína han descendido de forma importante en los últimos años, debido sobre todo a la caída de los admitidos a tratamiento por primera vez en la vida.
En España, desde 2005, la heroína dejó de ser la primera sustancia que motivaba la admisión a tratamiento y en su lugar, es la cocaína la que más demandas de tratamiento genera con el 46,4% del total, frente al 34,6% de la heroína en 2008 (18.407 personas). La edad media de admisión a tratamiento por consumo de heroína, apunta a un envejecimiento de los usuarios, siendo 37,5 años en 2008.
El descenso en el consumo de heroína en nuestro país también se refleja en las urgencias. Desde 2006, más de la mitad de las urgencias directamente relacionadas con el consumo de drogas está relacionadas con la cocaína, mientras que las que se relacionan con la heroína muestran valores inferiores al 20%, cuando en los años noventa eran responsables del 60% de las urgencias relacionadas con el consumo de sustancias de abuso.
Menos sobredosis
En cuanto a las muertes por reacción adversa al consumo de drogas (sobredosis), el Observatorio Español sobre Drogas también encuentra entre 2002 y 2007 un descenso de la heroína en los análisis toxicológicos de las personas fallecidas y un incremento de la cocaína. El porcentaje de personas fallecidas en las que se ha detectado opiáceos exclusivamente ha pasado del 46% en 1983 al 20,3% en 1986 y al 6,9% en 2008. Sin embargo, en los últimos años, este descenso se ha ralentizado.
Tratamiento de la adicción por heroína
La adicción a esta sustancia es una enfermedad crónica, con múltiples recaídas y sumamente compleja, que hace necesario un abordaje multidisciplinar en el que se deben tener en cuenta los aspectos biológicos, psicológicos y sociales. El tratamiento con fármacos sustitutivos como la metadona y la buprenorfina ha demostrado ser muy eficaz y sus resultados mejoran cuando estos medicamentos se combinan con psicoterapia.
Entre los programas de reducción de daños, se encuentran el uso de terapia farmacológica sustitutiva, el intercambio de jeringuillas, las salas de venopunción, la dispensación de preservativos, las campañas de vacunaciones para hepatitis B, los talleres de prevención de sobredosis y los espacios de ‘calor y café’. La combinación de todas estas actuaciones ha conseguido estabilizar la vida de alrededor de 82.000 “consumidores históricos” de heroína, que han visto mejorar sus parámetros de salud, al haberse reducido sus hábitos marginales, el riesgo de sobredosis e infecciones recurrentes, así como la aparición de recaídas.
La droga es cosa de hombres
Por Centro Marenostrum - Alcohol, Cocaina, General, Noticias - 26 febrero 2010
En los años sesenta un brandy se popularizó en España, afirmando que su consumo era “cosa de hombres”. Cinco décadas después, se puede afirmar que no sólo es “cosa de hombres” el consumo de alcohol, sino también el consumo de otras clases de drogas, especialmente la cocaína. Concretamente tres de cada cuatro adictos a estas sustancias son varones. Esta es una de las conclusiones de un estudio que ha realizado el Centro Terapéutico Marenostrum, de Mollet, especializado en el tratamiento de adicciones. El estudio se ha realizado a partir de los pacientes tratados entre los años 2000 y 2008. De los 1.419 pacientes, 1.056 eran hombres y sólo 363 mujeres.

LA PRINCIPAL DROGA
El estudio desvela que la principal droga en nuestro país, la que más problemas plantea, sigue siendo el alcohol, pese a que en los últimos años está de baja. Si en el 2000, el 50% de los tratados lo eran en relación a esta sustancia, en el 2008, el alcoholismo era el problema sólo de un 36% de los tratados. Por el contrario, durante estos años ha aumentado el número de personas a las cuales lo que ha deteriorado su vida pesonal o familiar ha sido el consumo de cocaína. La cocaína ha pasado del 18,5% al 33,9% de los pacientes, las benzodiacepinas han aumentado del 11,8% al 21% y el consumo de cannabis ha pasado del 8 al 14%.
El estudio de la clínica Marenostrum ha constatado que existe una diferencia en el consumo en función del sexo. Así, entre los hombres, las drogas predominantes son el alcohol y la cocaína, mientras que en las mujeres es el alcohol junto a las benzodiacepinas.
Existen además tendencias predominantes de consumo en función de las franjas de edad. La edad en que el centro terapéutico registra más ingresos está entre los 30 y 39 años, pero los adictos se sitúan en todas las franjas, desde los 19 a los 70 años. La razón del ingreso tan tardío, cuando ya se llevan varios aós de consumo, es que la drogodependencia es una enfermedad que presenta un período de latencia en el que no existen manifestaciones clínicas o si las hay son mínimas, Se tardan varios años en generarse la adicción y luego algunos más, en que la adicción, acarrea a las personas preoblemas en los ámbitos profesionales, personales, sociales.
“Y muchos de ellos – explica Fidel Riba, director médico de Marenostrum – no llegan aquí hasta que los empujan sus familias”.
La droga predominante hasta los 19 años en las mujeres es el cannabis y el alcohol, mientras que los hombres hasta esta edad, consumen drogas de síntesis, alcohol y cocaína. A partir de los 50 años, disminuye el consumo de cocaína y aumenta el alcohol. Entre los 30 y 49 años, los hombres combinan el consumo de cocaína y alcohol, mientras que las mujeres el de alcohol y sedantes.
La adicción también se relaciona en el estudio con el perfil profesional. En el caso de los hombres, el 21% de los tratados en el centro es personal directivo de empresas y administraciones públicas y otro 19% trabajadores de servicios de ámbitos como la restauración, la atención a la persona o el comercio. En el caso de las mujeres, el perfil dominante (23%) es el de las amas de casa, seguido de los técnicos profesionales (21%).
El perfil del drogodependiente, explica el director médico de Marenostrum, es cambiante con el tiempo, así que se ha detectado que los inicios del consumo “son cada vez más tempranos” y que el policonsumo ha sustituido al consumo de una sola sustancia. “El inicio del consumo – advierte el Dr. Riba – se ha situado ya en los 13 ó 14 años y eso dificulta cada vez más el tratamiento”.
No existen, por el momento, datos que señalen una relación entre la crisis económica y un incremento en el consumo de las sustancias estupefacientes. “Esto lo sabremos dentro de unos años”, señala el Dr. Riba. “Los efectos son por ahora silentes, pero la crisis podrá ser la justificación para que muchos empiecen a consumir o incrementen sus consumos”, advierte.
MÉTODO SIN SUSTITUTIVOS
Cuando los enfermos llegan a la clínica de Mollet, ya llevan varios años de consumo a sus espaldas y muchos de ellos también algunos intentos fallidos de recuperación. El tratamiento de Marenostrum dura unas 8 semanas y se caracteriza, en relación a otros, en que no se utiliza ninguna clase de medicación sustitutiva a las drogas siendo la terapia de grupo de tipo cognitivo conductual, el eje vertebral del tratamiento. Otra característica diferencial del tratamiento es la condición de expacientes que ostentan terapeutas.
“Un adicto – explica el director de Marenostrum – lo primero que tiene que asumir es que está enfermo”. Así, tras un periodo inicial de desintoxicación se empieza un proceso de deshabituación y otro posterior de rehabilitación. Finalmente, y como última fase, está su reinserción social. “La adicción a las drogas es una enfermedad crónica, con recaídas, que no se cura, pero que tiene tratamiento. El enfermo aprenderá a vivir sin drogas y a vivir bien”, explica Riba. Tras su paso por la clínica, los pacientes realizan un seguimiento con la finalidad de disminuir el riesgo de una recaída. En el transcurso de los años, la mayoría de ellos consiguen este objetivo.
Nueva residencia para después del ingreso
Por Centro Marenostrum - General, Noticias - 10 septiembre 2009
Marenostrum amplía sus residencias para albergar a pacientes que son dados de alta del ingreso y necesitan realizar un seguimiento cercano al centro.


