En el momento en que me dijeron que mi adicción era una enfermedad, empezó para mi lo que sería el inicio de una nueva
vida.
Solo los que la hemos sufrido sabemos el agujero negro que llevamos dentro, y que cada vez necesitamos más
sustancias tóxicas para poder vivir y es incontrolable.
Cada día nos prometemos no volver a consumir y sin embargo necesitamos volver a hacerlo una y otra vez. Sólo los que
padecemos esta enfermedad lo sabemos.
La OMS reconoce que la adicción es una enfermedad crónica, progresiva y frecuentemente mortal...
Es difícil reconocerlo y más todavía que los padres, los hijos, las parejas y los amigos, que sufren con gran impotencia,
comprendan que nuestros comportamientos son síntomas de la enfermedad.
Os digo a todos los que estéis leyendo estas líneas que aquí está todo el equipo Marenostrum esperándolos para ayudaros
a vivir sin consumir... y además a vivir muy bien.
Con nosotros si puedes...
Sol Bacharach de Valera